Disbiosis y problemas hormonales femeninos

mujer

Dr. Perugini Billi

El estroboloma es el conjunto de bacterias capaz de modular la circulación enterohepática de los estrógenos y así influir en los niveles circulantes de estas hormonas y en su excreción. Las bacterias del estroboloma producen beta-glucuronidasa, una enzima que deconjuga los estrógenos y los transforma en su forma activa, siendo así capaces de unirse a los receptores de la hormona y, por tanto, afectar a todos los procesos que dependen de ella.

Si la microbiota es saludable, es decir, se encuentra en equilibrio, el estroboloma produce la cantidad de beta-glucuronidasa necesaria para mantener la homeostasis de los estrógenos. Sin embargo, cuando la microbiota está desequilibrada (disbiosis), la actividad de la beta-glucuridasa puede cambiar. Esto conlleva un exceso de estrógeno libre, que puede derivar en el desarrollo de determinadas patologías.

El estrógeno regula los depósitos de grasa y la diferenciación de los adipocitos, el ciclo reproductivo, el bienestar cardiovacular, el recambio óseo y la replicación celular. La disbiosis intestinal, por lo tanto, altera el estroboloma, que a su vez afecta negativamente a la homeostasis del estrógeno y a la metabolización de azúcares y lípidos. Así, se “abre el camino” para la aparición de una serie de enfermedades crónicas: obesidad, enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, trastornos menstruales, vaginitis, poliquistosis ovárica, endometriosis…

La endometriosis

Es una afección dependiente de estrógenos caracterizada por el crecimiento del tejido endometrial fuera del útero y que se asocia con disbiosis intestinal. El estroboloma de la mujer que sufre esta patología es rico en bacterias productoras de beta-glucuronidasa, lo que conduce a un aumento de estrógenos circulantes, lo que a su vez empeora la inflamación.

En estas mujeres, también se encontró un estado de disbiosis vaginal y un perfil endometrial caracterizado por la reducción de los lactobacilos y un incremento de bacterias potencialmente patógenas gram negativas, una situación que podría agravar aún más el desequilibrio hormonal. A la luz de estos datos, el concepto de estroboloma también debe extenderse a la microbiota del tracto genital.

Ovario poliquístico (SOP)

Esta condición también podría estar fuertemente condicionada por el desequilibrio del estroboloma. Las mujeres con ovario poliquístico tienen una relación andrógeno-estrógeno a favor de la primera y también presentan disbiosis intestinal, además de síndrome de permeabilidad intestinal. Los investigadores creen que una alteración de la microbiota en mujeres con SOP promueve un exceso de síntesis de andrógenos y una reducción simultánea de estrógenos, debido a una actividad beta-glucuronisada reducida.

De hecho, el trasplante de microbiota en modelos animales con SOP ha reducido la síntesis de andrógenos y el aumento de los ciclos ovulatorios, demostrando cómo la modulación del estroboloma puede ser beneficiosa en el tratamiento de esta enfermedad.

Tumores de mama, cuello uterino y ovario

Numerosos estudios han demostrado un vínculo claro entre la disbiosis intestinal y los tumores. Los pacientes con tumores tienen una microbiota significativamente alterada en comparación con los pacientes sanos. En el caso de los tumores mamarios y endometriales, la microbiota de los propios tejidos también se ve afectada. En estas pacientes, la disbiosis podría ser la causa de un aumento crónico de los niveles de estrógeno que, uniéndose a los receptores de estas hormonas, podría causar la proliferación celular en los tejidos sensibles al estrógeno.

La masa microbiana que reside en los intestinos puede afectar a la microbiota de los tejidos distantes, tales como el de mama, también a través de la transferencia directa de los microbios. De hecho, los lactobacilos administrados por vía oral a algunas mujeres fueron encontrados posteriormente en el tejido mamario, con la intención de que ejerciesen allí una función antitumoral.

Lo que está claro es que existe una relación compleja entre el estroboloma, los niveles de estrógeno, los tejidos sensibles a los estrógenos y el cáncer.

Terapia probiótica

Numerosas investigaciones demuestran que una integración adecuada de fermentos lácticos puede modular el estroboloma. Entre las más relevantes, destacar:

  • La administración de lactobacilos redujo la testosterona y normalizó el ciclo hormonal en un modelo animal de SOP
  • En un modelo animal con menopausia, la administración de Lactobacillus reuteri redujo la pérdida ósea, consiguiendo controlar los niveles de estrógenos bajos
  • En un modelo animal con endometriosis, la administración de Lactobacillus gasseri fue capaz de suprimir el crecimiento ectópico del tejido endometrial

Los lactobacilos han demostrado una acción anticancerígena contra los tejidos del cáncer de mama. Los estudios sobre los efectos de los probióticos en la regulación del estrógeno están todavía en las primeras etapas. Sin embargo, los datos son alentadores y sugieren que en los casos de regulación de estrógenos, es correcto y tiene buenos resultados realizado una integración constante con los probióticos apropiados.

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Dr. Perugini Billi

Graduado en Medicina y Cirugñua (1989) por la Universidad de Milán

Especializado en Biotecnología (1994). Curso universitario de postgrado en la Facultad de Medicina y Cirugía de Milán.

Experto en Fitoterapia (1999). Curso universitario de postgrado en la Facultad de Farmacia de Siena

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