¿Qué es el vaginoma? El microbioma de la vagina

VAGINOSIS

Cuando pensamos en la microbiota, casi siempre nos imaginamos a las bacterias que habitan nuestros intestinos. Pero a día de hoy sabemos que los microorganismos están «esparcidos» por todo nuestro organismo. De hecho, existen diferentes comunidades microbianas, como el vaginoma, es decir, el microbioma de la vagina.

Las mujeres contamos con una microbiota muy específica en la vagina, antes conocida como flora vaginal y que en el ámbito científico también se conoce como Flora del Döderlein. Debe estar en equilibrio para poder ejercer sus funciones y protegernos frente a las tan temidas infecciones vaginales.

¿Qué bacterias componen el vaginoma?

Según explica el ginecólogo Franco Vicariotto en una publicación en Microbioma.it, existen cinco comunidades microbianas en el ecosistema vaginal. La mayoritaria es la de los lactobacilos:

  • Lactobacillus crispatus, Lactobacillus gasseri, Lactobacillus iners y  Lactobacillus jensenii
  • Gardnerella vaginalis (subgrupos B, A y C) y G. vaginalis (subgrupos A y C)
  • Lactobacillus jensenii
¿Qué funciones tienen estas cepas?

Los lactobacilos del Dörderlein tienen la capacidad de:

  • Ocupar los sitios de adhesión de las bacterias
  • Sintetizar peróxido de hidrógeno (H2O2)
  • Acidificar el ambiente vaginal metabolizando el glucógeno y produciendo ácido láctico
  • Producir bacteriocinas, que son sustancias capaces de luchar contra algunas cepas microbianas patógenas
Las fases vitales de una mujer y su microbiota

Los diferentes momentos hormonales por los que pasa la mujer a lo largo de su vida afectan a la composición de la microbiota vaginal. Esto se debe «a la cantidad de estrógenos producidos por el organismo y a la cantidad de lactobacilos que haya», detalla el ginecólogo.

Infancia y adolescencia

Sin embargo, estos «amigos» (los lactobacilos) de nuestro aparato urogenital, no están presentes desde la infancia. Aparecen cuando los ovarios empiezan a producir estrógeno. En ese momento, la mucosa se estimula y produce glucógeno. Es entonces cuando entran en juego los lactobacilos.

Esta especie bacteriana se encarga de convertir el glucógeno en ácido láctico. Las consecuencias de este proceso son dos:

  • La reducción de los valores del pH
  • El aumento de las defensas
Periodo menstrual

Vicariatto afirma que el ciclo menstrual también puede influenciar la composición del microbioma vaginal, «reduciendo la estabilidad».

Se ha estudiado que durante la regla se da un aumento de Gardnerella vaginalis, mientras que disminuyen los Lactobacillus spp. (excepto el L. iners).

Menopausia

El último gran cambio hormonal en la vida de una mujer también tiene un reflejo en la composición de su vaginoma. En este momento, hay una reducción importante de lactobacilos.

Esto provoca que haya un ecosistema proclive al aumento de bacterias anaerobias. Por eso es muy común que se den vaginosis bacterianas durante esta época vital femenina.

lactobacilos vaginoma
¿Qué es la vaginosis bacteriana?

De todos los desórdenes vaginales que puede sufrir una mujer, la vaginosis bacteriana es el más común. Sus síntomas característicos son:

  • Las secreciones blancas o grises y de aspecto lechoso
  • Un intenso olor desagradable
  • Picores, prurito
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Incomodidad al miccionar
¿Qué causa la vaginosis?

Detrás de la vaginosis existe una disbiosis caracterizada por la reducción de los lactobacilos. Así, estos no pueden mantener el bienestar de la mucosa vaginal.

Además, esto provoca que proliferen otros microorganismos, como Gardnerella vaginalis, Prevotella bivia y Streptococcus anginosus.

Tal y como detalla el ginecólogo italiano, la vaginosis es un «síndrome polimicrobiano», es decir, que son varias especies las que conforman un «biofilm patógeno», que aumenta la resistencia a los antibióticos.

¿Por qué tratarla con probióticos?

Debido a esta resistencia antibiótica, para tratar la vaginosis resultan de gran utilidad los probióticos, entendidos como un tratamiento eficaz y a largo plazo, que consigue frenar las infecciones de repetición.

¿Cómo lo consiguen? Porque los probióticos de derivación humana son capaces de recolonizar parte de los lactobacilos, con el objetivo de reequilibrar el pH y proteger, de nuevo, a la mucosa vaginal, evitando la proliferación de patógenos.

¿Influye el estilo de vida en la microbiota vaginal?

Sin duda. El estilo de vida y los hábitos siempre tienen impacto en la salud. En el caso de la microbiota vaginal, influyen una serie de factores concretos:

  • La higiene íntima, que, si es excesiva, puede causar desequilibrios y trastornos. De hecho, se desaconsejan los lavados vaginales
  • La dieta, ya que cualquier inflamación intestinal, aunque sea de bajo grado, puede afectar al ecosistema vaginal, disminuyendo las defensas y aumentando la proliferación de patógenos
  • La alimentación, que debe ser saludable, prebiótica y antiinflamatoria
  • Las relaciones sexuales, que a veces pueden generar desequilibrios en el vaginoma
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