Ep.15 MICROBIOTA, UROGENITAL Y SUELO PÉLVICO entrevista con Antonio Carmona

¿Qué vas a encontrar?

>> Antonio, tú eres fisioterapeuta, osteópata y tienes un máster en Psiconeuroinmunología clínica. De primeras, muchos preguntarán. ¿Por qué un fisioterapeuta está relacionado o interesado en la microbiota? ¿Qué es lo que te hace conectar a nivel clínico con esos billones de bichillos que conviven con nosotros? ¿Siempre los tuviste en cuenta en tu práctica clínica o hubo un antes y un después? (Minuto 2:19)

Bueno, todo empieza realmente en la necesidad de ayudar a la gente, buscando aprender nuevas técnicas. En ese camino, te das cuenta de que con la terapia manual estás limitado y por eso aprendes otras cosas que te puedan ayudar. Empecé a estudiar Nutrición en 2007 con formaciones y empezamos a darnos cuenta de la importancia del intestino, lo que antes se llamaba flora y hoy ya sabemos que es microbiota.

Cuando empecé a estudiar PNI, también me di cuenta de toda esta relación fundamental. Ese interés por aportar más, por entender el sistema inmune, el metabolismo y su relación con los bichillos que viven con nosotros, me animó a seguir investigando, a buscar productos y acabé encontrando algunos maravillosos, que hoy en día son clave para el tratamiento de la gente. Empezando por la parte estructural, acabé por la parte fisiológica para poder enlazarlo todo y tener así muchas más herramientas para poder ayudar a la gente.

Esta investigación, además, es importante para tener conciencia crítica a la hora de conocer estos productos. Por ejemplo, recuerdo hace unos años que en una formación nos decían que daba igual que los probióticos sean de cepa humana o no. O que les daba igual que estuviesen muertos. Y te preguntas, ¿cómo va a ser esto posible?

>> La importancia de que un profesional tenga la capacidad crítica y se actualice en las herramientas, porque no son las mismas que por entonces. (Minuto 5:21)

Para nada. Por ejemplo, si hablamos de SIBO antes la gente no sabía de qué hablábamos y ahora hay SIBO, LIMO, test de hidrógeno aspirado… Tenemos un montón de cosas a tener en cuenta.

Hace no mucho, veía los impactos de la palabra “microbiome” en Pubmed y de 2018 hacia arriba, la curva era tremenda. Hasta esos años, se iban sabiendo cosas pero el material que tenemos hoy en día es maravilloso.

>> Hoy contigo queremos centrarnos en algo que parece que nos suena a todas, como es el suelo pélvico, pero del que quizá no tomamos verdadera importancia y consciencia hasta que, por ejemplo, aparecen problemas de incontinencia urinaria. ¿Qué es el suelo pélvico y qué funciones tiene? (Minuto 6:51)

Cuando doy una formación en embarazo, siempre le explico a los alumnos que el suelo pélvico es la base del edificio, donde apoyamos los muebles, es el soporte de las vísceras que tenemos encajadas en la pelvis. Es el paso del bebé en el canal vaginal en el caso de la mujer, pero sobre todo es todo ese tejido conjuntivo que entrelaza el suelo pélvico.

>> Y, ¿qué puede provocar que el suelo pélvico se debilite? ¿Qué consecuencias tiene eso para la salud de la mujer?. (Minuto 8:03)

Hay que diferenciar que la pelvis femenina, por el parto, es más grande que la masculina. Entonces, simplemente a veces por tamaño suele acarrear más problemas. Puede ocurrir un embarazo, en el que hay una apertura de las estructuras óseas y ligamentosas que en condiciones normales debería volver a su estado original. pero a veces hay problemas asociados a la persona que pueden hacer que eso no vuelva a su estado normal.

Hay problemas de sedentarismo, de falta de ejercicio, de tóxicos… Hay problemas de que determinados ejercicios de impacto, también, nos pueden afectar. Luego, existen algunas infecciones de repetición, como las cistitis, que dilatan el tejido, inflaman la zona y la deterioran. Hay problemas en  la construcción del tejido, que es lo más importante hoy en día. Es importante saber cómo construímos ese colágeno para que sea fuerte, firme y que permita elasticidad, porque si no se va deteriorando.

El estreñimiento también puede deteriorar ese piso y que al final nos dé lugar a un montón de patologías, como prolapsos, cuando nos sale un poco el ano hacia afuera y que puede llegar a necesitar cirugía.

Luego, damos por supuesto que perder un poco de orina riéndonos, especialmente las chicas, es algo normal pero es un indicador de que algo no está funcionando bien. Confundimos siempre lo común con lo normal y no te cuento una serie de problemas hormonales que puede haber en la mujer, que también alteran mucho la función del suelo pélvico. En este contexto, tiene que estar muy bien el intestino y también las hormonas.

Bifiselle. Suelo pélvico
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los probióticos son microorganismos vivos que confieren un beneficio a la salud cuando son suministrados en cantidades adecuadas. Las especies de Lactobacillus y Bifidobacterium son las más utilizadas como probióticos, pero también…

>> Es que nombras algunos factores, como el estreñimiento o el sedentarismo, que también tienen una relación muy directa con la microbiota. (Minuto 11:00)

Totalmente. Cuando hay estreñimiento, sabemos que la microbiota está alterada. Tenemos un problema importante con esto. Cuando el material fecal se queda en el cuerpo, tiene capacidad enzimática relacionada con el hígado de recaptar los estrógenos que hemos ya utilizado y que pretendíamos expulsar en esas heces, de tal manera que volvemos a activarlos a través del hígado.

Lo que ocurre es que el cuerpo en ese caso se confunde y toma cosas con apariencia estrogénica, como determinados plásticos, el bisfenol A, algunos colorantes alimentarios… y los recompone. Estamos volviendo a usar un estrógeno que no lo es, son los disruptores endocrinos y en todo esto la microbiota tiene muchísimo que ver.

>> Hablemos de microbiota en el ámbito urogenital. ¿Qué diferencia hay entre esta microbiota y la intestinal a nivel de composición? ¿Qué bacterias encontramos en mayor medida? (Minuto 12:50)

En la genital, principalmente, no hay tanta variedad de bichitos, por lo menos en proporción. Sí que hay muchos pero no tanto como a nivel intestinal. El 90% aproximadamente de la microbiota vaginal son lactobacilos. Hace poco preguntábamos por la presencia de otras bacterias a nivel urogenital, como la Akkermansia, y no estaba claro, pero yo estoy seguro que este bicho tan importante, algo tiene que ver también.

Entonces, tenemos bichos propios del intestino, como algunas enterobacterias o e.colis autóctonas, pero a nivel vaginal necesitamos que el pH sea diferente. Una de las funciones principales de esos lactobacilos urogenitales es generar sustancias que controlen muy bien el pH, que debe estar entre 4 y 4.7. Todo lo que sea desajustarse de ahí, conlleva que puedan crecer otros bichitos que se desarrollan en ambientes no tan ácidos que nos pueden cursar con cistitis, vaginosis o candidiasis bacteriana si nos vamos hacia un problema de acidez.

Controlar muy bien ese equilibrio va a ser importante para que otros bichillos no vivan en ese ambiente y para que algunos de los que viven en el intestino no migren a la vejiga, donde nos pueden provocar procesos inflamatorios. Por eso tenemos que fijarnos tanto en el tipo de cepa, porque, por ejemplo, el acidophilus de un lado y el de otra parte pueden tener un “apellido” o cepa diferente y cada uno tener una función específica en su zona.

>> Esto es muy interesante porque cuando hablamos de terapia probiótica, la importancia de las cepas es esencial, para saber elegir los productos adecuados. (Minuto 15:43)

Así eso, para mí es clarísimo. La cepa específica es clave en estos momentos. No tiene nada que ver con un probiótico generalista. Vas a ganar más en calidad y en efectividad en el tratamiento si utilizamos una cepa específica para cada situación.

>> Las cistitis y las infecciones de orina de repetición son algunas de las patologías que más ves en consulta. ¿Qué papel juega en su desarrollo la disbiosis de la microbiota urogenital? (Minuto 16:26)

Pues mira, esto lo veo a diario. De verdad que tengo fácilmente dos o tres pacientes con cistitis. Y, aunque hay que ver cada caso,  el truco muchas veces cuando son cistitis de mucha repetición es controlar el intestino, esa permeabilidad intestinal que es la que me marca que al final el tratamiento dure más y sea mejor.

Nos encontramos con cistitis de diferentes tipos y muchas veces hay dolores en el cuerpo cuyo origen es una cistitis a la que la mujer no le da importancia. El lunes tuve una paciente cuya ginecóloga le dijo que como tenía candidiasis desde los 18 años y ahora tengo 27, esto es normal, que no hay tratamiento.

Por supuesto que los hay y además hay que cambiar determinados hábitos para mejorar toda la situación: mejorar la microbiota, el pH, los hábitos de vida y controlar muy bien el intestino para evitar la translocación de bacterias de una estructura visceral a otra.

Por ejemplo, en los casos de candidiasis, siempre específico mucho que tiene que estar bien ese pH y el ácido láctico y el peróxido de hidrógeno que producen los lactobacilos contribuye a esa estabilidad, especialmente el Lactobacillus crispatus. Todos los excesos de acidez en el cuerpo, por tanto, podrán favorecer la aparición de Candida.

Y al final, con las cepas específicas, conseguimos cambiar el enfoque de erradicar de raíz microorganismos como la Candida o el Helicobacter pylori, que de manera natural viven con nosotros como comensales. Si nos cargamos todo, nos quedamos sin una de las barreras de defensa de nuestro sistema inmune innato, esas mucosas que necesitan de los bichitos para que nuestra “ciudad” no sea invadida por patógenos.

Probióticos Candidiasis Vaginal menopausia sindrome de ovario poliquistico fertilidad
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los probióticos son microorganismos vivos que confieren un beneficio a la salud cuando son suministrados en cantidades adecuadas. Las especies de Lactobacillus y Bifidobacterium son las más utilizadas como probióticos, pero también…

>> Estamos hablando mucho de salud femenina, pero también los hombres deben prestar atención a la próstata y los problemas que pueden derivarse de ella, como la prostatitis. ¿Qué influencia tienen en este caso la microbiota y los hábitos de vida? (Minuto 20:26)

Un gran amigo, que es un crack del suelo pélvico, David Sánchez, explica que el suelo pélvico existe. Han estado tapados y olvidados, pero existen. Las prostatitis tienen un montón de efectos secundarios. Yo me encuentro casos de fascitis plantar que son prostatitis y hasta que no se soluciona, no se puede solucionar esa falsa fascitis plantar.

Nos encontramos hipertrofias prostáticas benignas que están relacionadas con la microbiota. De hecho, se ha aislado la microbiota de la próstata y también se ve que es rico en lactobacilos.

Cuando hay problemas de estrés o de resistencia a la insulina, pueden hacer que esa próstata aumente de tamaño. Este crecimiento desajusta la microbiota. También debemos tener en cuenta la exposición a determinados metales pesados como el níquel, porque la próstata es muy sensible a este metal y genera prostatitis, además de cargarse a un montón de bichitos buenos. De hecho, es incompatible con algunos lactobacilos.

Recuerdo en un podcast, hablando con la Dra. Sari Arponen, Slow Medicine Revolution, comentábamos que ya se ha aislado el virus del papiloma humano, que parece que solo le afecta a la mujer, pero que también afecta a la próstata, donde se encuentran restos. Y eso, a la larga, junto con una hipertrofia prostática, un nivel de estrés alto, un exceso de azúcares en la dieta… acabamos con un cáncer de próstata por mutaciones de ese virus.

Hay que darle importancia al suelo pélvico masculino, en definitiva. Por dar algún tip, yo siempre le digo a la gente: “Si cuando te sientas un rato y te molesta ahí detrás, o sientes picor, escozor, no terminas de orinar bien… En esos casos, hay que verlo”.

>> Por ir terminando, me gustaría que nos contases de manera resumida algo más sobre el método IAltitud que trabajáis en el centro, de entrenamiento en altitud. ¿Tiene algo que ver en ese caso la microbiota respiratoria? (Minuto 27:33)

El método nace para mejorar el rendimiento en deportistas, pero como tiene un efecto enzimático en el cuerpo, con cuestiones relacionadas con el cáncer y con falta de oxígeno en determinados tejidos, yo he utilizado la máquina para implementar en situaciones con problemas de respiración, dolor crónico… La máquina genera un tipo de respiración con la que quitamos oxígeno y lo ponemos. El factor hipoxia está activo y se relaciona de manera directa con la prostatitis y la microbiota. Entonces, con este método, ganamos oxigenación al tejido.

Yo trabajo con la Federación Española de Piragüismo, en un deporte que se llama kayak polo, a los piragüistas les genero hipoxia intermitente y les doy algunos lactobacilos. Hay uno muy potente a nivel pulmonar, el L. rhamnosus GG, que, cuando yo lo pongo en boca, ellos mejoran la capacidad pulmonar. Hay una respuesta sobre el rendimiento.

Tendríamos que sentarnos, escribirlo, medirlo todo bien… Pero desde luego es que la respuesta empírica de ellos es bastante positiva. Con algunos, cuando van a correr, les doy algunos probióticos intra entrenamiento, para mejorar esa capacidad y ese rendimiento.

Entonces, voy haciendo coincidir la hipoxia intermitente con lactobacilos. Nuestra idea es ir probando métodos para mejorar al máximo nuestra capacidad clínica. Mezclo el efecto de mejorar la transfusión de oxígeno, la circulación y disminuir algunas enzimas que quitan rendimiento y que están relacionadas con Alzheimer y con más cosas, con el efecto positivo de los lactobacilos.

Eso lo podemos ver también con los bichitos que tienen efecto psicoactivo, que podríamos utilizarlos. Tengo a algún grupo con Alzheimer en el que seguimos el mismo sistema de mezclar hipoxia intermitente con la toma de lactobacilos específicos.

Al final, yo pienso que si a una persona le quito el oxígeno para mejorar sus condiciones, a la que le falta oxígeno en el cerebro, ¿por qué no podemos mejorar también en este ámbito? Y si tengo una sustancia con carácter psicoactivo, por qué no implementarlo justo en este momento. Igual el resultado que puedo obtener es mayor. Esas son nuestras inquietudes.

>> ¿Qué consejos nos das para cuidar nuestra microbiota urogenital? (Minuto 33:05)

El primero, mejorar el estrés. Meditar, baños de bosque… lo que queráis, siempre que se pueda. Lo segundo, tener un intestino correcto, repoblar bien la microbiota, eligiendo bien qué y cómo comemos. Eso nos dará lo que sería el tercer consejo, poder construir mejor el colágeno. La fibra contráctil del suelo pélvico es entre un 7 y un 8% que podemos usar. Todo lo demás es tejido conjuntivo. Si no construimos bien el colágeno, vamos a tener un suelo pélvico malo. Si tenemos bien el intestino, podremos absorber bien los nutrientes y construir mejor el suelo pélvico. Para mí es clave también, ante cualquier cosa, que visitemos a cualquiera de nuestros compañeros de suelo pélvico, que han avanzado muchísimo y que hay auténticos cracks en España. Creo que es bueno hacer un chequeo o una revisión ante el mínimo síntoma.

Hacer ejercicio para tonificar también es fundamental, comer bien y suplementar con probióticos para la microbiota.

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Femelle
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