#NBlog

Microbiota y disbiosis

Microbiota oral

por | Feb 1, 2020 | Microbiota y Disbiosis

La microbiota es ese conjunto de microorganismos que nos habitan y que consiguen que nuestro estado de salud esté al más alto nivel. La microbiota intestinal es ya un marcador sanitario más para los profesionales, pero hay “bichos” más allá del intestino, como en la boca, donde nos encontraremos con la microbiota oral.

En este blog, ya hemos hablado de las “otras microbiotas”, como la dermobiota (el conjunto microscópico que conforma nuestra piel) o la microbiota vaginal o Flora del Döderlein. En este artículo, abordaremos la microbiota oral, que constituye una de las comunidades bacterianas más importante de nuestro cuerpo y cuyo cuidado es fundamental para la salud.

Características de la microbiota oral

Se entiende por microbiota oral como el conjunto de microorganismos que forman parte del ecosistema bucal, que deben estar en equilibrio para garantizar una correcta función fisiológica y para evitar el desarrollo de enfermedades.

En los últimos tiempos, se han conseguido identificar microorganismos concretos que se relacionan con algunas de las patologías más típicas de esta parte del cuerpo. A nivel de composición general, el Human Oral Microbiome Project (posiblemente la iniciativa más ambiciosa a nivel global sobre microbiota oral) ha conseguido elaborar una base de datos que incluye 770 especies microbianas.

A nivel bacteriano, una microbiota oral en situación de salud está compuesta por:

  • Firmicutes, entre los que destacan Streptococcus, Veillonella y Lactobacillus, que suponen más de la mitad de las bacterias presentes
  • Proteobacteria
  • Bacteroides
  • Actinomyces

Además de las bacterias, la microbiota oral se compone de otros microorganismos, como las arqueas, los protozoos o los virus, aunque su presencia es menor y el grado de conocimiento que tenemos sobre ellos también es más reducido.

Funciones de la microbiota oral

La composición bacteriana de la boca:

  • Nos ayuda a convertir el nitrato de los alimentos que ingerimos en nitrito, una sustancia que tiene actividad antiinflamatoria y antimicrobiana de forma directa. Además, regula la producción de moco a nivel gástrico, algo que tiene efectos no solo en la microbiota oral, sino también en la intestinal.
  • Segrega bacteriocinas que contrarrestan el crecimiento de patógenos. Consigue, de esta manera, crear un ecosistema saludable en el que no se dan las circunstancias necesarias para que proliferen sustancias perjudiciales para nuestra salud.
  • Estimula el sistema inmunitario
  • Contribuye al metabolismo de los alimentos
  • Mantiene en buen estado las superficies mucosas
  • Mantiene a raya las respuestas proinflamatorias, estimulando la producción de citoquinas con las que contener la inflamación sistémica

El uso indiscriminado de colutorios puede afectar a estas funciones, especialmente a la que tiene que ver con el nitrito.

¿Cómo se configura la microbiota oral?

Aunque parezca increíble, la microbiota de nuestra boca depende, de manera estrechísima, de la microbiota de nuestra madre. De hecho, los últimos estudios relacionados con este tema han demostrado que la microbiota de la placenta está determinada por la microbiota oral de la madre, asemejándose mucho a la que se localiza en la lengua y en las amígdalas.

Es por esta razón por la que las mujeres en edad fértil que tengan intención de tener hijos a medio y corto plazo deben cuidar su salud bucodental, ya que la disbiosis oral de la madre se asocia a mayor riesgo de partos prematuros y a bajo peso.

La administración de antibióticos durante el parto y si se trata de un parto natural o por cesárea son factores que también impactan en la microbiota oral del pequeño, junto con la lactancia.

Más allá de los factores natales, influyen indudablemente otras cuestiones que, de no cuidarse, pueden derivar en un desequilibrio de la microbiota oral. Es decir, pueden desencadenar una disbiosis.

¿Qué pasa cuando hay disbiosis oral?

La ruptura del equilibrio de la microbiota oral supone que esta entre en disbiosis. Esta situación viene dada por diversos factores como:

  • Consumo excesivo de azúcares y malos hábitos alimenticios
  • Falta de una higiene oral adecuada
  • Tabaquismo
  • Consumo de alcohol
  • Diabetes mellitus
  • Uso de antibióticos o colutorios orales de manera indiscriminada
  • El estrés psicoemocional mantenido
  • Predisposición genética

Esta disbiosis se asocia con la aparición de caries, en donde cobran protagonismo especies como Streptococcus mutans y Propionibacterium acidifaciens, y con la gingivitis. Esta patología, si se coge a tiempo, puede solucionarse, consiguiendo devolver la eubiosis a la microbiota oral. Sin embargo, si se cronifica, puede derivar en periodontitis, una enfermedad que puede impactar de manera muy negativa en la salud general.

De manera concreta, la disbiosis y la periodontitis oral se han relacionado con enfermedades autoinmunes, metabólicas, inflamatorias, neurodegenerativas y neoplásicas.

Probióticos centrados en la salud bucodental

La Microbioterapia de precisión es una herramienta eficaz, segura y clínicamente demostrada para modular la microbiota oral y restablecer la eubiosis de las comunidades bacterianas locales.

Los probióticos humanos de IV Generación, como los del laboratorio Bromatech, ayudan a que el biofilm de la boca sea saludable y producen sustancias químicas, como las bacteriocinas, que inhiben la proliferación de patógenos. Además, los probióticos tienen efecto en la inmunidad local y en la regulación de la permeabilidad mucosa.

Las cepas más investigadas en una microbiota sana son L.casei y paracasei, L. acidophilus, L. fermentum, L. plantarum, L. salivarius, L. reuteri, L. rhamnosus, B. lactis, S. salivarius y S. dentisani.

En múltiples estudios clínicos estas cepas han demostrado tener efectos beneficiosos en procesos de periodontitis, caries, halitosis o periimplantitis. Se pueden usan de forma directa tópica en la cavidad oral o ingiriéndolos.

El exceso de Cándida, otro de los grandes problemas que suelen aparecer en la salud bucodental de los pacientes, puede tratarse de manera muy efectiva con probióticos que cuenten con cepas de S. boulardii.

Es previsible que en un futuro a corto plazo los probióticos constituyan una parte clave de los tratamientos estomatológicos.

Bibliografía

Este artículo tiene como fuente la extensa revisión de la Dra. Sari Arponen en Dentista Moderno.

Nutribiótica está compuesta por un amplio equipo médico y científico que trabaja para divulgar de manera sencilla, atractiva y adaptada a todos los públicos contenido relacionado con la microbiota, la salud y el bienestar.

¿Quieres estar al día de todo nuestro contenido?

¡Suscríbete a nuestra newsletter y recibirás antes que nadie artículos, capítulos de podcast, datos de interés, novedades y mucho más!

error: Content is protected !!